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Exposición de Marta Ocampo de Vásquez ante el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas
Senor Presidente y Sra Alta Comisionada,
Sres. Delegados, amigos y compañeros de las ONG
Aun me pregunto porque estoy aquí….
Y esto me ha llevado a pensar en los últimos treinta anos de mi historia familiar, ensombrecida durante la dictadura militar de 1976, con el secuestro y posterior desaparición de mi hija Maria Marta y su esposo Cesar, que tuvo lugar la aciaga noche del 14 de mayo de 1976.
Como muchos otros miles fueron llevados y nunca más supimos de ellos.
Entraron en un cono de sombras del que nunca se les permitió volver.
Con mi esposo, que era diplomático argentino, comenzamos la búsqueda, creyendo y esperando ingenuamente en su pronto regreso.
Así el amor a mi hija me empujo a esta lucha y me fue guiando durante
estos largos treinta años recorridos en la defensa de los Derechos
Humanos.
En Mayo de 1977 ingrese en sus comienzos, a las Madres de Plaza de Mayo
(“las Locas”) como nos llamaron quienes estaban en el poder. Así junto
a ellas fui aprendiendo. Al poco tiempo comprendí que no buscaba solo a
mi hija y a mi yerno, buscaba a todos los hijos de todas las madres,
buscaba a todos los hijos de Argentina y América latina y hoy a los
desaparecidos del resto del mundo.
Al enterarme que mi hija estaba embarazada cuando la secuestraron me
uní a las Abuelas de Plaza de Mayo, y emprendí otra lucha muy dura y
dolorosa, la búsqueda de mi nieto, que aun no se ha podido encontrar.
Participé en numerosos en el interior y exterior de la Argentina,
representando a la Asociación de Madres, como ser en el Primer Congreso
de la Federación Latinoamericana de Asociaciones de Familiares de
Detenidos Desaparecidos (FEDEFAM) en Costa Rica en enero de 1981.
Estuve presente en el Coloquio de Paris de 1981, imágenes que quedaron
grabadas en mi para siempre, lo que viví entonces fue completando el
largo camino recorrido. Y permitiéndome adquirir nuevas experiencias.
He asistido en diversas oportunidades a reuniones de la Comisión de
Derechos Humanos de Naciones Unidas. En 1999 fui elegida presidenta de
la FEDEFAM, cargo que desempeñe hasta noviembre del 2003.
Participe como delegada en el grupo de trabajo Intersesional encargado
de elaborar un instrumento normativo jurídicamente vinculante para la
protección de todas las personas contra la Desaparición Forzada,
convocado por Naciones Unidas en Ginebra.
Actualmente soy presidenta de la Asociación Madres de Plaza de Mayo,
línea Fundadora. En Setiembre del 2005, en la 6ª Reunión del Grupo
Intersesional se aprobó por consenso el Proyecto Internacional contra
la Desaparición Forzada, bajo la destacada y hábil conducción del
Embajador Kessejian. Esto fue motivo de mucha alegría y esperanza en
todas las ONG que participaron, sobretodo en las representantes de
FEDEFAM que firmemente defendieron y expusieron el sentir y los
objetivos de las 18 asociaciones que integran la Federación. Yo
especialmente, sentí que había transmitido la posición de madres,
Abuelas y familiares de Argentina.
Atención Sres. nuestra lucha continua. Hasta que esta Convención sea
aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas y Siempre
defenderemos los Derechos Humanos.
Sr. Presidente.
La impunidad ha sido hasta hoy una característica esencial en la
practica de las desapariciones forzadas, por eso las ONG buscan la
plena aplicación de la justicia en cada país afectado. Por eso nos
preocupa el ejercicio y el respeto a la legislación internacional de
protección de los derechos humanos y la creación de mecanismos legales
que prevengan sancionen e impidan la perpetración de este crimen contra
la humanidad.
Quiero transmitirles la gran importancia que otorgamos los familiares y
las ONG a la necesidad de alcanzar una Convención Internacional contra
la desaparición forzada de personas. Avanzamos comprendiendo la
gravedad de esta violación de varios derechos fundamentales,
esencialmente el derecho a la vida, el derecho a la seguridad, a la
integridad, el reconocimiento a la personalidad jurídica, el derecho a
ala libertad y el derecho a no ser sometido a la tortura ni a tratos
crueles, inhumanos ni degradantes.
Somos organismos de carácter no gubernamental, autónomos e
independientes de toda institución política y religiosa. Que se
inspiran en la profunda convicción democrática de nuestros pueblos y en
los principios y derechos consagrados en la Carta Internacional de los
Derechos Humanos y la Convención Interamericana de los Derechos
Humanos.
Nuestras organizaciones han nacido de la apremiante necesidad vivida en
los países donde se perpetra este delito de desaparición forzada. Así
hemos sentido la necesidad de aunar esfuerzos para rescatar con vida a
los detenidos-desaparecidos, lograr justicia para las victimas de este
delito de lesa humanidad y luchar por detener este flagelo, iniciado en
el continente americano por las dictaduras militares y que hoy
lamentablemente se ha extendido a todos los continentes. Las
consecuencias jurídicas, políticas, culturales y psicosociales de este
crimen siguen afectando profundamente a nuestras sociedades y estarán
presentes por varias generaciones.
Sepan Uds. que los familiares después de producirse la
detención-desaparición de un ser querido, llegamos a la constancia
dolorosa de que no había respuestas. No hubo, ni hay recurso que valga:
ni el habeas corpus ni el amparo judicial. Por ello en nuestra
desesperación acudimos a la comunidad internacional y constatamos que
allí tampoco existían instrumentos idóneos. Por ello estamos hoy aquí,
una vez más Sr. Presidente, reclamando a Ud y a los Sres. Delegados que
la Convención sea finalmente aprobada. Hemos recorrido un largo camino,
con logros y desilusiones, hoy acudimos a todos Uds. Para que en
nuestro mundo no existan más victimas del delito de lesa humanidad de
desaparición forzada.
La Declaración sobre la protección de todas las personas contra la
desaparición forzada adoptada por la Asamblea de la UN en 1992, es al
respecto muy clara, dice: “Las desapariciones forzadas afectan los
valores mas profundos de toda sociedad, respetuosa de la primacía de
los derechos humanos y de las libertades fundamentales" …y agrega que …
"su practica sistemática representa un crimen de lesa humanidad”.
Los familiares nunca hemos aceptado la venganza ni la violencia, si
hemos propiciado la paz, la verdad y la justicia. En manos de Uds.
queda la responsabilidad de que finalmente podamos decir que en el
mundo no habrá mas detenidos-desaparecidos.
En mi larga lucha siempre estuve junto a mis compañeras en contra de toda violencia, jamás quisimos venganza.
Si defendemos la memoria histórica de los pueblos, hay hechos de
alcance colectivo que debemos vivenciarlos siempre, porque van formando
nuestro ser nacional. Estas son formas de mantener viva nuestra
memoria, que cada desaparecido, cada victima sepa que su paso por la
vida no fue ignoto, no fue en vano y que sus utopías, aunque lentamente
se irán realizando.
Estos hechos nos ayudan a mantener viva la memoria, a comprender que no
podemos dejar en el pozo del olvido los crímenes aberrantes que se
cometieron contra miles y miles de victimas. Quiero dejar muy claro que
para prevenir la técnica inhumana e inmoral de las violaciones a los
derechos civiles y políticos, sociales económicos y culturales hay que
decir un NO rotundo a la impunidad.
Como ya dije los familiares nunca hemos aceptado la venganza y la
violencia, si hemos propiciado la paz, la verdad y la justicia.
Sres en manos de uds. Queda la responsabilidad de que finalmente
podamos decir que no habrá mas en el mundo detenidos desaparecidos.
Solo puedo decirles que continuare siempre mi trabajo en defensa de los
Derechos Humanos y en contra de todas las violaciones que contra ellos
se cometan y seguiré reivindicando los ideales y principios que
defendieron los 30000 desaparecidos de la Argentina para lograr
dignidad y bienestar para lso pueblos. Siempre seguiré en la lucha por
la Memoria, la Verdad y la Justicia.
Madres Plaza de Mayo - Línea Fundadora
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Ginebra, 22 de Junio 2006
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